El oído
El sonido secreto del café.
¿Se puede escuchar el café, sentir y valorar su sonido como se hace con los aromas o la suavidad en boca?
La razón diría que no, y sería difícil imaginar una tabla de evaluación para el sonido del café.
Pero si la degustación es un arte, e intuición, subjetividad y memoria personal tienen un papel que jugar, entonces seguramente los cuatro sentidos en cuestión necesiten la ayuda del quinto.
La experiencia sensorial se enriquece con los ruidos del bar, del tintineo de la loza de platos y tazas, del soplo sutil que acompaña la inspiración de los aromas y el examen retronasal, y finalmente también de los comentarios de los degustadores.
Son sonidos que quedarán en la memoria para poder recordar un instante y unas sensaciones muy especiales.
